El turismo, la hija pobre de los gobiernos
Por Darius Morgan Sr.

El turismo es una actividad esencialmente privada, pero por sus valores agregados, el estado está obligado a promoverlo y proporcionarle las más amplias facilidades, Es la única actividad que a cambio de recuerdos y fotografías, recibe divisas, es fácilmente sostenible y manejado con responsabilidad y profesionalismo, es el fenómeno más interesante y provechoso al haber sido nombrada la actividad más importante del siglo.

Ademas de las ventajas económicas, el turismo acerca a los pueblos y promueve el entendimiento internacional, a la vez que enseñan a los habitantes de las áreas turísticas, su historia y algunas veces les infiere el orgullo de ser visitados. Los países se dividen entre los productores y los receptivos de turismo.

En turismo podemos diferenciar el sector del turismo nacional, el emisivo y el receptivo y de acuerdo a los intereses de los visitantes, puede ser dividido entre cultural, especializado, ecológico, de aventura etc. El receptivo es el mejor regalo que puede recibir un país que sabe desarrollarlo y puede adaptarse a sus requerimientos.












Un turismo bien ejecutado, respeta la naturaleza y a las culturas locales y es el símbolo de la libertad, como también la mejor manera de distribuir los conceptos de la democracia y el respeto que todos nos merecemos y especialmente en los países que más lo necesitan.

Lo que el turismo necesita es una concientizacion de autoridades, los técnicos del sector privado y las personas que están en contacto directo con los visitantes. Es imprescindible demostrar respeto y honestidad al tratar con los extranjeros y especialmente en ser auténticos y hacer amigos entre las diversas nacionalidades que forman las corrientes turísticas internacionales.

Para ser operador de turismo se precisa imaginación, creación, conocimiento del mundo y de la cultura de los varios países productores de turismo, Estas calidades no se compran ni se adquieren en una noche, sino son el resultado de años de viajes, contactos y estudios sobre las costumbres y los intereses de cada país.












Una visión clara de lo que el turismo receptivo necesita en cualquier país, depende mucho de sus vecinos y algunas veces del área. Un plan de turismo requiere de capacitad técnica, pero también de involucrar visiones acertadas hacia el futuro de los que lo plantean. En pocas palabras es capacitar a los líderes políticos del sector y ciertos países a algunos de los operadores privados.

Vender turismo no es como vender perros calientes en el prado. En Bolivia durante los últimos 40 años, el turismo ha pasado de ministerio a ministerio, como un mueble viejo que todos lo quieren para utilizarlo en sus discursos,  pero muy pocos directores o viceministros saben algo sobre esta actividad.

Los mencionados directores y después promovidos a viceministros, no han demostrado casi nada y siguen llamando al turismo como “La Industria sin Chimenea”. Ya es tiempo para saber que el turismo no es industria, por que no fabrica nada y este nombre fue puesto por un Ministro de Turismo de España, para obtener las ventajas acordadas por ley a la industria.












La poca promoción fue hecha con malas fotografías y en un inglés deficiente, idioma que se maneja en el turismo internacional y las facturas del material promocional fueron emitidas por mayores cantidades de las realmente ordenadas. En principio todos estos intentos de promoción, tuvieron el objetivo de quedar bien con los superiores y en general la promoción ha quedado en los sótanos de las direcciones o viceministerios de turismo sin ser distribuida.

La asistencia a los eventos internacionales ha sido cubierta por la empresa privada, ya que algunas autoridades que aparecieron momentáneamente en estos eventos, se dedicaron a pasear y hacer sus compras. Hasta ahora, ninguna autoridad ha cursado aun que sea un corto curso sobre turismo.

















Salar de Uyuni
Ejemplos de las ventajas que produce esta actividad, es que algunas islas del caribe, traen hasta el agua potable para el uso de sus visitantes y en algunos países desarrollados turísticamente, los ingresos del turismo receptivo alcanzan a más del 40% de sus exportaciones.

Finalmente, el turismo es el mejor sector importador y si bien no se le puede comparar con la importación de zapatos, trae visitantes y recibe el pago por los servicios que brinda. La inversión en los proyectos turísticos, si se los sabe proyectar adecuadamente, resultan más económicos que en cualquier otro tipo de actividad económica. 
Toro Toro
Las estadísticas son básicas para modificar y mejorar el marketing, pero la costumbre de las autoridades de turismo para exagerar el numeró de turistas llegados a un país, con el único objetivo de justificar sus pegas, es siniestro y muestra la calidad de los que lo  manejan.

Los discursos o incluir demagógicamente el turismo como objetivo de un programa de gobierno, es otra costumbre negativa y las promesas nunca se cumplen. Es difícil pedir a un político la capacidad de trabajar en turismo y es por esto que en varios países desarrollados, este sector fue puesto en manos de corporaciones manejadas por elementos privados.
Algunos de los que manejan el turismo en varios países Sudamericanos, deberían también saber que el turismo es un sector de servicios y su desarrollo está directamente relacionado con el interés turístico de los visitantes en su  destino. Por esta razón, la imagen es de suma importancia y esta se crea por las noticias internacionales que emanan del destino turístico.

La tradición de las autoridades del turismo en Bolivia, es alabar las atracciones del país y en sus discursos asegurar que el futuro turístico de Bolivia está asegurado. El marketing y las estrategias se manejan a lo que te criaste y este sector nunca recibió la atención o el apoyo financiero gubernamental que se merece.
Lago Titicaca
Uno de los mayores problemas del país, es el crecimiento continuo y bien organizado del turismo peruano, que ofrece todo lo que un turista espera ver y es respaldado por una promoción continua y profesional de su gobierno, contrastando con la casi inexistente promoción del gobierno boliviano. Perú es conocido en todo el mundo y muchos posibles turistas para Bolivia, no han escuchado nada positivo de este país.

Por las realidades expuestas y la continuidad en el mal manejo de una política inestable del turismo, hablar de turismo en Bolivia, es hablar de la soga en la casa del colgado y concluir con un Aleluya.

02/14/10