Se inicia la alfabetización en Bolivia



El presidente de Bolivia, Evo Morales, lanzó ayer una masiva campaña de erradicación del analfabetismo con apoyo de Cuba y Venezuela, en una inédita cruzada que alcanzará a las etnias aymara, quechua y guaraní.
El programa ''Yo sí puedo'' intenta alfabetizar en dos años y medio a 1.2 millones de bolivianos, un 10 por ciento de la población del país.
La primera etapa de la cruzada de alfabetización, diseñada por expertos cubanos y venezolanos, se activará gradualmente desde este lunes hasta el 30 de abril en unos diez mil puntos para atender a 200,000 analfabetos en los nueve departamentos en que se divide Bolivia.
El ministro de Educación, Félix Patzi, explicó que la primera ''oleada'' o etapa del programa --que se aplica en otros trece países-- será impartida en castellano.
La campaña audiovisual, que se aplica en otros veinte países, ''también se grabará en lenguas originarias de Bolivia: guaraní, quechua y aymara'' desde julio próximo con ''la pretensión de alfabetizar 200,000 personas en lenguas nativas'', según Patzi.
En un extenso acto popular en Camiri, considerada la capital petrolera del país, a 1,200 km de La Paz en el sudeste de Bolivia, Morales inauguró el programa en presencia de Patzi y de los ministros de Educación de Venezuela, Aristóbulo Istúriz, y de Cuba, Luis Ignacio Gómez.
En medio de un sofocante calor, propio de la región tropical, Istúriz dijo ante unas 2,000 personas concentradas en un estadio de Camiri que el gobierno de Venezuela respaldará la tarea de Morales, a quien definió como una ''esperanza para los sojuzgados'' de América Latina.
Gómez destacó las virtudes del método ''Yo sí puedo'' y que en el futuro incorporará al aymara, quechua y guaraní, las tres lenguas nativas más importantes de Bolivia.
El alto funcionario cubano hizo notar que fue precisamente en Camiri donde hace casi cuatro décadas el guerrillero argentino cubano Ernesto ''Che'' Guevara inició sus operaciones insurgentes. El guerrillero cubano-argentino, conocido como Che, fue asesinado luego, el 8 de octubre de 1967, tras ser capturado vivo en Vado del Yeso.
Patzi y Morales coincidieron en deplorar que durante muchos años, desde la fundación de la República en agosto de 1825, los indígenas hayan tenido vedado el acceso a la lectura y escritura.